lunes, 22 de octubre de 2018

EL PERDÓN

El Perdón 

Que difícil pedirlo o aceptarlo y cuan enemigo es del egocentrismo...
Crecí escuchando (y aplicando) aquel dicho de que sólo Dios puede perdonar, aunque en parte es cierto lo que dice, está mal interpretado totalmente. Hablo por experiencia propia cuando digo que, el perdonar en todo el sentido de la palabra, nos cuesta muchísimo; pero no se puede negar que ello conlleva a una paz, restauración y restitución inmensa de nuestro ser. Es difícil perdonara otros, eso lo sabemos, ahora imagínense perdonarnos a nosotros mismos , es aún más difícil; porque no sólo es perdonar a otros sino también a ti por los errores o malas decisiones que nos llevó a dicha situación. Me pasó en muchísimas ocasiones que, me daba golpes de pecho, peleando con Dios y no lograba tener paz por la sencilla razón de que no era capaz de perdonarme y sanar mi corazón. Si señores, el perdón daña tu corazón, tanto el físico como el espiritual. De ello nacen muchas cosas: odio, resentimiento, estrés, depresión, y muchas más. Por eso una de las claves para estar en armonía contigo y tu entorno es perdonando. El perdón en tu vida trae nuevos comienzos, te ayuda a pasar la página, a comprender tus luchas y a sentirte bien contigo. Recuerdo que en épocas de escuela, que tuve mi noviecito que me fue infiel un par de veces y tenía una amiga que me decía que hiciera lo mismo, que le pagara con la misma moneda. Nunca fui capaz; en verdad nunca he podido vengarme de alguien que me haya hecho daño. La verdad, no nací para eso🙈...Pero a lo que quiero llegar es que muchos prefieren hacer eso, vengarse antes que perdonar y pasar la página. Por eso el mayor ejemplo de perdón es Cristo, que nos enseñó no sólo a perdonar a los que nos ofenden sino también a que debemos amarlos, bendecirlos e inclusive ayudarlos. Que difícil dirán muchos, y sí que lo es; pero es así, si no aprendemos a perdonar a los demás, nunca seremos felices completamente, porque en nuestro corazón estará siempre esa espinita que no nos dejará sanar. Por eso el perdón es tan importante en nuestras vidas, aunque no lo creamos eso también nos acerca más a Dios. Cuando sabemos perdonar a otros y a nosotros también, aceptamos nuestro error, renunciamos a nuestro ego,estamos aceptando ante él que somos conscientes de cometemos errores pero estamos dispuestos a cambiar y tener un nuevo comienzo. Dios quiere nos amemos unos a otros como hermanos en Cristo que somos, pero eso no podrá pasar si no aprendemos a perdonar al que nos hace daño y también aplicarlo a nosotros mismos. He visto a muchas personas que aún viven llenas de rencores por cosas que le pasaron hace tiempo y no logran vivir en paz; como consecuencia, no ven la bendición de Dios en su vida completamente. Llego la hora de perdonar y ser perdonados, de curar y sanar las heridas, de dar y recibir amor. Órale a Dios, tu padre, quién perdona todo pecado ( cuando te arrepientes de corazón), que te ayude a ti perdonar el día de hoy. Haz un análisis de tu vida y examina tu corazón, pídele a Dios que te ayude a ser restaurado por completo. Que el perdón te ayude a recobrar la fuerza que necesitas para volver a empezar,Bendiciones!!

“»Pero si tú amas a Dios y le pides perdón, y si tú y tu familia dejan de hacer el mal, entonces no tendrás que avergonzarte, y podrás vivir sin ningún temor. Olvidarás tus sufrimientos por completo, y si acaso los recuerdas, será como recordar cosas sin importancia. Tendrás una vida muy feliz. ¡Tus pesadillas más horribles, se convertirán en dulces sueños! Vivirás en paz y protegido por Dios; dormirás confiado y lleno de esperanza, sin miedo a nada ni a nadie, y muchos querrán ser tus amigos.”

Job 11:13-19 TLA

¿Acompejados? o ¿falta de empatía?

 El siguiente escrito que leerán, surgió de una publicación que vi  en facebook ; la cual, mencionaba que en los tiempos de antes no existía...