viernes, 8 de febrero de 2019

YO ESCUCHO

yo escucho

Observando la película WONDER , una historia conmovedora la cual recomiendo ver 100%; es como su nombre lo indica EXTRAORDINARIA...
Pero yo me voy a centrar en una escena especifica con la cual me sentí identificada totalmente y que lleva por titulo este texto. Me refiero a "Vía" hermana del protagonista de la historia, la hermana mayor olvidada un poco (solo un poco) por sus padres puesto que su hermanito sufría de una enfermedad y requería la mayor atención de todos. La escena muestra como se sentía ella de olvidada, sin nadie con quien hablar de su día a día en la escuela y demás. Llamó mi atención la forma en como ella se relacionaba con los demás, una chica reservada y callada, la cual un nuevo amigo le dice que todos los jóvenes de su edad conversaban de lo que sabían o no hacer y lo maravillosa que eran sus vidas; entonces él le dice: "¿porque no hablas? a lo que ella le responde en dos resumidas palabras: "yo escucho..." y fue allí donde me sentí totalmente identificada y vino muchos recuerdos a mi mente en donde me he sentido así (aunque aún en ocasiones es así). Siempre he dicho que yo nací para escuchar a los demás pero que a mi nadie me escuchaba y si lo hacían, solo era por un par de minutos. Los que me conocen, saben que lo que digo es cierto, con muy pocos logro tener conversiones largas (a excepción de mi esposo claro), con muy pocos me abro completamente y expreso lo que pienso y siento. Si les soy sincera, yo soy feliz estando tras bambalinas, no ser el centro de atención y mi mamá me comenta que desde niña soy así, por eso yo misma me he apodado en ocasiones asocial. Se preguntarán porque soy así, que si alguna vez he tenido amigos...pues claro que tengo, por lo menos Dios me ha privilegiado con ellos, los considero mis hermanos. Aún así, sigo pensando que yo siempre escuchaba a todos pero a mi nadie me escuchaba. Cuando conocí a mi esposo, una de las cosas que me cautivó, fue que el se convirtió en mi mejor amigo, el cual sin importar por lo que pasara o lo cansado que estuviera, estaba ahí para escucharme, sin importar que no opináramos lo mismo en muchas ocasiones. Él ayudó a que yo abriera mi corazón y me desahogara completamente sin importar en el que dirán, eso me ayudó a sanar y mejorar muchos aspectos de mi vida. Soy ese tipo de persona, que en una fiesta o reunión cualquiera, es la que se queda en una esquina,sin socializar, simplemente observando cada detalle y analizando lo que escucho de los demás. Recuerdo que durante reuniones o compartir, siempre me decían que socializara, que hablara, que no me quedara callada, aveces lo hacía por cortesía y gentileza; pero llegaba el momento en donde me sentía incomoda y veía que la gente solo lograba escucharme por un par de minutos nada mas y luego o me interrumpían o alguien más hablaba y simplemente callaba para escuchar. 
Pero en el tiempo que llevo en mi servicio a Dios, me ha mostrado que llegó el momento de cambiar eso, llegó el momento de romper con esa timidez y pararme al frente para predicar su palabra; les confieso que no soy muy experta en eso todavía, que aun me da nervios cuando debo pararme y exponer un tema en las casa de paz o grupos familiares de oración en los cuales sirvo. Sigo siendo reservada con muchas cosas de mi vida, ya eso es una preferencia personal; aparte siempre he pensado que cuando uno tiene pensado hacer algo, un proyecto o un paso a dar, es mejor contarle a Dios y no a nadie mas para que todo se pueda dar. Eso me ha funcionado bastante. Creo que por eso desde niña me he inclinado a la escritura, siento que por medio de ella puedo expresar lo que pienso sin temor a miradas extrañas ni falta de atención. Pero quiero también mostrarle a otros que opinan igual que yo, que uno a la final no está solo y que siempre hay alguien que querrá escuchar lo que pase por tu mente. En mis tiempos de soledad, conversaba mucho con Dios y siempre le pedía alguien fiel y sincero para compartir el resto de mis días junto a él. Cristo respondió mis oraciones y me regaló a la persona perfecta e indicada para mí; por eso cuando yo describo a mi esposo lo defino como: mi amigo, mi confidente, mi compañero de aventuras, quien me escucha hasta el final y me apoya en mis sueños. Es lo que siento por él y por eso vivo agradecida con Dios cada día, porque a pesar de todos los defectos y errores que tengo, me dio a la persona ideal, quien complementa mi vida.
Quise escribir respecto a esto para contar una parte de mi que pocos conocen, para que vean que Dios no hace excepción de personas y que con cada uno tiene un propósito; todos somos útiles en su reino y que eso que nosotros o los demás consideramos como defecto, Dios lo utiliza para testimonio de que en Él todo es posible. Ahora, no crean que todo el trabajo se lo dejo a Dios, NO, yo también estoy haciendo mi parte en disminuir esa actitud de mi y darle la oportunidad a conocer, ayudar, escuchar y dar consejos a quien lo necesite. Creo que he escrito bastante por hoy respecto a este tema, espero puedan llegar al final de este texto y si es así, quiero darte las GRACIAS infinitamente por compartir tu tiempo conmigo y escucharme a través de cada palabra plasmada aquí...
Bendiciones en tu vida!!

sin más su servidora...

Eleana G.
Resultado de imagen para WONDER         Resultado de imagen para WONDER

¿Acompejados? o ¿falta de empatía?

 El siguiente escrito que leerán, surgió de una publicación que vi  en facebook ; la cual, mencionaba que en los tiempos de antes no existía...