Sabemos que este año ha sido de muchos altibajos para todos, que ha sido un tira que lleva entre pandemia y gobierno, una montaña rusa de emociones; un año de muchas noticias inesperadas y sobre todo, perdidas ya sean familiares o materiales.
En lo personal, no sé en que momento llegamos a 31 de diciembre. A mi que me gusta tanto la navidad, este año no sentí ese mismo sentimiento que en años anteriores. A pesar de esos sentimientos encontrados, he aprendido a soltar (algunas cosas admito),a dejar fluir y esperar la respuesta correcta para mi. Sé que suena repetitivo, pero quiero decirles que lo que en otras ocasiones he dicho de descansar en Dios y esperar su voluntad, es cierto. No se alcanzan a imaginar lo meticulosa que soy y lo traicionera que es mi mente en cuanto a situaciones difíciles...soy mi peor enemigo. Aun así, aprendí que lo que es para uno ni aunque te quites te llega y lo que no, ni aunque te pongas. Así ha transcurrido todo este año desde que empezó la cuarentena (eterna) en la que hemos estado.
Con las perdidas familiares aprendí algo, el mejor momento es ahora!...y eso trato de recordárselo siempre a mi familia. ¿Extrañaremos a los que no están? claro que sí, siempre los llevaremos en nuestros corazones, aceptando en contra de nuestra voluntad, que nada es eterno.
Si les hablo con mi corazón, me pasó algo irónico. A pesar que hice ejercicio casi diario, aumenté de peso 😒; pero no niego que los primeros meses no hice nada de dietas y para alguien que tiene SOP y sus derivados, es un crimen!!!. Aun con las criticas y señalamientos que recibo por algunas personas, no me ha afectado tanto en lo emocional como en otras ocasiones. Por eso quise tocar este punto, puesto que es algo de lo que muy poco hablo y pocos conocen de mi. A veces aparentamos ser un roble por fuera, pero por dentro somos todo lo contrario a fuerte. Así que espero en el 2021 regresar a un peso saludable.
En lo profesional, irónicamente estos últimos meses han sido buenos. Gracias a Dios, me he dado a conocer por mi talento y espero seguir siendo de ayuda para otros a través de lo que sé hacer. Sueño algún día tener ese centro de bienestar, amor y paz que tanto deseo para todos.
De verdad espero que el otro año sea un poco mejor que este en todo ámbito. No quiero sonar alarmista ni pesimista, pero a como van las cosas y el miedo que el "virus" ha provocado en la humanidad, sé que no será mucha diferencia. Solo deseo que los que están ciegos, vean más allá de lo que está a simple vista y los dormidos despierten de una vez por toda.
Deseo también que los anhelos de todos se cumplan, que sus propósitos se den y que confíen más en Dios. Hay cosas que deseamos pasen a nuestro tiempo, a nuestra manera y no siempre es así. Eso también lo aprendí del 2020, no porque no lo quiera lo suficiente, sino porque hay cosas que son como Dios quiere... Por eso en ese aspecto, también descanso en el señor, él sabrá lo que tiene para mi en un futuro.
Bueno, creo que dejaré este escrito que rondaba mi mente hasta aquí. Ojalá en el 2021 se acaben las cuarentenas, los protocolos de distanciamiento y demás y que persevere la unión familiar, el amor y la paz que de verdad sana....
Es, pues, la fé la certeza de lo que se espera, la conviccion de lo que no se veHebreos 11:1