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Tenía tanto tiempo sin escribir en
mi blog, sin encontrar un tema, con muchas cosas en mi
mente que no lograba sentarme y empezar a redactar una idea; pero gracias a
Dios y sus promesas, me alegro de que esté de vuelta con un nuevo tema y más si
ese cuenta mi experiencia en la lucha
diaria de mantenernos en FE en el señor. Para poder empezar a contarles
el tema, tengo que narrar también los inicios de esto. Recuerdo que cuando
decidí seguir a Cristo, una de las cosas que siempre anhelaba era tener mi
propia familia, mi propio hogar, mi propia casa y sé que en estos tiempos
muchos no se identifican con eso; pero en mi caso,ese era uno de mis grandes anhelos. A medida que pasaba el tiempo, que conozco a mi esposo y que
empiezo una relación con él, determino varios puntos en mi vida. Entendí que
era el momento de luchar por lo propio y que iba ser igual de duro como le ha
tocado a aquellos que veo como ejemplo. Aunque no lo crean, Cuando mi esposo y
yo nos conocimos, sabíamos lo que queríamos y lo que buscábamos en una relación
en ese momento de la vida, por eso una de nuestras primeras charlas fue sobre
matrimonio, familia y estabilidad. Ya ambos habíamos pasado por tanto que en
ese punto, lo menos que queríamos era una relación más desecha. Creo que esa
conversación ayudó a fortalecer la relación que apenas construíamos. Hoy, tres
años y algunos meses después agradezco a Dios por todo lo que me ha dado, le
doy gracias porque una a una de las metas habladas ese día, se han ido
cumpliendo. No ha sido nada fácil, ya que como todo trae sus luchas; pero
gracias a Dios nos hemos mantenido unidos. Por eso hoy 23 de Noviembre 2019
celebro que por fin la Familia Ochoa Guerrero tiene un nuevo hogar, ¡SI!
¡¡Tenemos nueva casa, nuestra casa propia!! . No se logran a imaginar nuestra
felicidad y satisfacción en estos momentos, es algo increíble.. Esta noticia me
recuerda al día que me casé, se me hacía extraño creer que yo estuviera casada
y que alguien me llamara como su esposa; pues ahora me pasa lo mismo al decir mi
casa, nuestra casa. Vale la pena cada uno de los sacrificios que hemos hecho y
por las batallas que hemos pasado para lograr lo que hoy vemos y que es fruto
del gran amor que Dios nos tiene. Tampoco pensé que viviría cerca de mis
padres, en mi país y con esposo extranjero (antes pensaba establecerme en otro
país). Los años de lucha fuera del país, me ayudaron a construir lo que hoy en
día soy y tengo. Como todo en Cristo y en la vida misma, no es fácil, no es
rápido y requiere de mucha paciencia y fe. Hoy agradezco a Dios por cada
persona que puso en nuestro camino y que nos ayudó a construir este sueño
cumplido. Me queda la satisfacción de que DIOS es bueno y bondadoso con los
humildes de corazón, aquellos que hacen el bien y de los que creen en su palabra. Por eso siempre escucharán de
mi exaltación para el señor, porque a la final todo lo que pase en mi vida son
testimonios para mostrarle a otros lo que es seguir a Cristo. Para todo aquel
que me lea, establézcanse metas y luchen por ellas, créanle al señor y ÉL los
ayudará. ¡Bendiciones!...
"... pero yo y mi casa serviremos a Jehová."Josué 24:15

