sábado, 28 de diciembre de 2019

HOME


HOME
Tenía tanto tiempo sin escribir en mi blog, sin encontrar un tema, con muchas cosas en mi mente que no lograba sentarme y empezar a redactar una idea; pero gracias a Dios y sus promesas, me alegro de que esté de vuelta con un nuevo tema y más si ese cuenta mi experiencia en la lucha  diaria de mantenernos en FE en el señor. Para poder empezar a contarles el tema, tengo que narrar también los inicios de esto. Recuerdo que cuando decidí seguir a Cristo, una de las cosas que siempre anhelaba era tener mi propia familia, mi propio hogar, mi propia casa y sé que en estos tiempos muchos no se identifican con eso; pero en mi caso,ese era uno de mis grandes anhelos. A medida que pasaba el tiempo, que conozco a mi esposo y que empiezo una relación con él, determino varios puntos en mi vida. Entendí que era el momento de luchar por lo propio y que iba ser igual de duro como le ha tocado a aquellos que veo como ejemplo. Aunque no lo crean, Cuando mi esposo y yo nos conocimos, sabíamos lo que queríamos y lo que buscábamos en una relación en ese momento de la vida, por eso una de nuestras primeras charlas fue sobre matrimonio, familia y estabilidad. Ya ambos habíamos pasado por tanto que en ese punto, lo menos que queríamos era una relación más desecha. Creo que esa conversación ayudó a fortalecer la relación que apenas construíamos. Hoy, tres años y algunos meses después agradezco a Dios por todo lo que me ha dado, le doy gracias porque una a una de las metas habladas ese día, se han ido cumpliendo. No ha sido nada fácil, ya que como todo trae sus luchas; pero gracias a Dios nos hemos mantenido unidos. Por eso hoy 23 de Noviembre 2019 celebro que por fin la Familia Ochoa Guerrero tiene un nuevo hogar, ¡SI! ¡¡Tenemos nueva casa, nuestra casa propia!! . No se logran a imaginar nuestra felicidad y satisfacción en estos momentos, es algo increíble.. Esta noticia me recuerda al día que me casé, se me hacía extraño creer que yo estuviera casada y que alguien me llamara como su esposa; pues ahora me pasa lo mismo al decir mi casa, nuestra casa. Vale la pena cada uno de los sacrificios que hemos hecho y por las batallas que hemos pasado para lograr lo que hoy vemos y que es fruto del gran amor que Dios nos tiene. Tampoco pensé que viviría cerca de mis padres, en mi país y con esposo extranjero (antes pensaba establecerme en otro país). Los años de lucha fuera del país, me ayudaron a construir lo que hoy en día soy y tengo. Como todo en Cristo y en la vida misma, no es fácil, no es rápido y requiere de mucha paciencia y fe. Hoy agradezco a Dios por cada persona que puso en nuestro camino y que nos ayudó a construir este sueño cumplido. Me queda la satisfacción de que DIOS es bueno y bondadoso con los humildes de corazón, aquellos que hacen el bien y de los que creen  en su palabra. Por eso siempre escucharán de mi exaltación para el señor, porque a la final todo lo que pase en mi vida son testimonios para mostrarle a otros lo que es seguir a Cristo. Para todo aquel que me lea, establézcanse metas y luchen por ellas, créanle al señor y ÉL los ayudará. ¡Bendiciones!...
"... pero yo y mi casa serviremos a Jehová."
                                                            Josué 24:15

 

   

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Acompejados? o ¿falta de empatía?

 El siguiente escrito que leerán, surgió de una publicación que vi  en facebook ; la cual, mencionaba que en los tiempos de antes no existía...