lunes, 13 de agosto de 2018

Distracción 

Si nos pusiéramos a pensar en todas las cosas que nos perdemos por andar distraídos, fuéramos más pilas, ojos abiertos y analíticos ante las oportunidades que Dios nos va poniendo al frente nuestro. La distracción muchas veces nos aleja de nuestro propósito, meta o por lo que hemos estado orando. Esto, aunque nos cueste creer, va ligado a nuestra vida y a lo que Dios tiene para cada uno de nosotros. Muchas veces (quizás siempre) he estado distraída en mi Vida, ya sea sumergida pensando y dando vueltas a algún tema en específico o aferrándome a lo que simplemente no es (aún trabajo por mejorar esto),entonces es en esas circunstancias donde dejas pasar tu oportunidad ante tus narices o demora en llegar. Así me pasó. Siempre he pensado que uno pasa por muchas cosas en la vida que te ayudan a crecer dejándote una enseñanza, para que después tú puedas dar ejemplo con tu testimonio; en la vida con Cristo es así, hablas con tus anécdotas y testimonios, yo no soy la excepción. Recuerdo que después de haber tenido una relación fallida que sólo duró un par de meses, me cerré completamente a darme otra oportunidad en ese momento o por un tiempo. Me refugié en amigos, pero más que todo en uno específico. Desde el colegio lo fuimos, pero nos habíamos alejado por cosas de la vida. Hablábamos casi diario, que de una amistad empezamos a sentir algo más grande (o por lo menos yo). Jurábamos que ibamos a estar juntos para siempre, la persona “elegida”,etc.... Intentamos ser algo más y sólo duró una semana. Primera señal omitida. Pero a pesar de esos seguimos siendo amigos, lo que pensamos fue, quizás por la distancia no funcionó, entonces al volver de vacaciones a casa, nos vimos, a mi sorpresa, ya esa persona tenía su compañera. Señal dos omitida nuevamente. Seguimos hablando normal, aunque en el fondo me sentía traicionada e ilusionada, pero seguía distraida y no analizaba que quizás la persona a la que veia como la “elegida” simplemente no lo era. De regreso de las vacaciones, nosotros seguíamos en contacto, yo con la venda en los ojos por supuesto, esperando en alguien que no sabía si algún día estaría conmigo. Ya a esa altura, era cristiana y estaba aprendiendo un poco más de la palabra de Dios, fue entonces cuando en una predica y luego en un encuentro en mi iglesia, donde Dios quita las vendas de mis ojos me centra y saco la distracción de mi vida. Recuerdan cuando hablé de las maldiciones generacionales? Pues sí, aunque cueste creerlo, eso era parte de ese tema. Tengo parientes que pasaron por lo mismo y nunca tuvieron una familia por quedarse esperando o aferrados a la persona que ellos creían “correcta” para ellos. Decidí romper con esa maldicion generacional y permitirle a Dios que él fuera quien eligiera al indicado para mi vida, con quien iba a estar el resto de mis días. Por ese propósito oraba diariamente,  repitiéndome que esperaría lo que tuviera que esperar. Y entonces pasó. En donde vivía había un muchacho, que conmigo siempre fue amable y atento, hablábamos muy poco, sólo compartíamos en la iglesia. Yo juraba en mi distracción que bueno, el man era amable y amigable, listo.... Nunca pensé que él sentía algo por mí. Hasta que el mismo decidió contarme lo que sentía por mí. Yo quedé sin habla jejej, más aún cuando me contó que eso lo estaba sintiendo desde meses atrás, cuando nos habíamos conocido en nuestra iglesia. Si ven lo que no había captado estando distraida? Meses!! Tiempo perdido, aunque aprendido, de lo que uno se pierde por andar distraído en la vida. Ese joven,atento y amable que les comento, es mi esposo hoy en día gracias a Dios! 
Esta anécdota me dejó varias enseñanzas en mi vida que no sólo abarcan con el tema de la distracción, pero le doy énfasis en este texto a esta para que veamos todo lo que uno se pierde, no sólo en lo sentimental sino en muchos otros ámbitos de nuestra vida. Antes que nada hay que romper con esa distracción, abrir nuestros ojos espiritualmente y estar pendiente como vigilante en la noche a lo que Dios va poniendo en nuestra vida. Seamos abiertos a lo que Él quiere hacer en nuestra vida, renunciemos a esas ataduras y vendas que tenemos, que no nos dejan avanzar, no aferrarnos a nada, que sea Dios quien nos guíe. Aunque parezca algo sencillo o sin sentido, no lo es. Los invito a que analicen cada aspecto de su vida y estar atentos en todo momento a lo que el señor quiere hacer en su vida.
Dios te bendiga!!
“Estén siempre atentos y listos para lo que venga, pues su enemigo, el diablo, anda buscando a quien destruir. ¡Hasta parece un león hambriento!”
1 Pedro 5:8 TLA


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Acompejados? o ¿falta de empatía?

 El siguiente escrito que leerán, surgió de una publicación que vi  en facebook ; la cual, mencionaba que en los tiempos de antes no existía...